Mirando fijamente su reflejo en la gran ventana de la habitación, por fin siente la calma q tanto necesita. En el fondo, ella sabe que volverá a suceder. Muy pronto, los mismos temores aplastarán su cabeza contra la almohada, y harán aparecer ese nudo en el pecho, que una vez más desvanecerá toda esperanza de ver una luz al final de esta inmensa oscuridad.
Los sentimientos volverán a engañarla con rápidos movimientos y emocionantes proposiciones. Tan rápidos y tan emocionantes que serán imposibles de ignorar.
Sus ojos se llenarán otra vez de lágrimas; pero de esas lágrimas que cargan en sus moléculas, átomos de dolor y de tristeza. Intentarán liberarla de su melancolía, y calmar su frustración. Pero será en vano.
Todo esto pasará y volverá a pasar, una y otra vez, como un ciclo de mareas que, tarde o temprano inundará su cordura.
Pero hoy, la marea está baja, el temor no gobierna sus sensaciones, y una extraña paciencia la abriga del frío de la soledad. Por eso hoy, ella sonríe.
1 comentario:
un hdp!!! exellente compañero =)
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